FESTIVAL DE JEREZ 2019 Festival de Jerez 2019. Argentina en concierto

Festival de Jerez 2019. Argentina en concierto [reseña y fotos]

La cantaora onubense abrió el ciclo 'De la raíz' en la Bodega González-Byass con un recital antológico

Aunque el Festival de Jerez está concebido como escaparate del baile flamenco, siempre ha dado a escuchar en ciclos paralelos la voz del cante. Ya desde la noche de apertura de su vigésimo tercera edición, puso en marcha ‘De la raíz’ en la Bodega González-Byass. Y el primer eco en resonar en la singular Bodega Los Apóstoles fue la de Argentina. La cantaora onubense llegó consciente de la responsabilidad encomendada. Y quiso darlo todo… literalmente. Nada menos que una antología de estilos cantaores, de escuelas, territorios y referentes fue hilvanado en un regular recital de casi dos horas de duración, reflejo de su estudio, su discografía y sus muchas tablas.

Argentina en el Festival de Jerez 2019. Foto © Danielmpantiga.com

Tener en cuenta al oyente, sea ducho o neófito, es uno de sus aciertos. Y, con la complicidad de sus músicos, se afana en captar la atención desde la entrada. Lo recibió a bocajarro, con toda la banda arropándola y rindiendo honores a La Paquera con sus más populares cuplés por bulerías. Aún seguiría en pie, para cantar-decir la guajira ‘La vida del artista’ (la que dio título a su cuarto disco), viva de ritmo y espantadora de males. Entonces, se puso seria, con un solemne engarce de los más pretéritos cantes: toná, trilla, romance… Pero musicalmente arreglados con una coda por bulerías a modo de estribillo -a coro junto a Los Mellis y Diego Montoya- a partir del ‘Romance de Flores y Blancaflor’. Y remató el bloque con la serrana de Pepe de la Matrona junto a la guitarra de Eugenio Iglesias.

Matizando de viva voz su humilde posición de aprendiz, regresó a la de La Plazuela, se alivió por tientos-tangos, con guiño a lo popular jerezano del marinerito Ramiré. De ahí a la mariana, con su vaivén moruno, y a la bulería por soleá a la que asomó María de las Mercedes. Ya superada la hora de recital, luchando contra un constipado que se afanó en mantener a raya y reiterando ya sus estables recursos, tuvo que darse un respiro. Dejó en manos de su tocador-productor José Quevedo ‘Bolita’ un vibrante interludio instrumental. Volvió envuelta en túnica de gasa morada y pelo suelto, con resuello suficiente para encarar, tras la seguiriya, la malagueña de Chacón con sus abandolaos, jugados a dos velocidades. Y aún le quedaría fuelle para mineras, alegrías y, por supuesto, sus fandangos de Huelva a petición y el fin de fiesta por bulerías. Un recital de una incansable trabajadora feliz de “cantar las cosas que poquito a poco voy aprendiendo”.


por Silvia Calado Olivo para Globalflamenco.com

Flamencoymas.com -Tienda online de Flamenco