Enrique Morente, cantaor flamenco: “Yo me la tengo que jugar en cada...

Enrique Morente, cantaor flamenco: “Yo me la tengo que jugar en cada tercio”

Compartir

ENRIQUE MORENTE, IN MEMORIAM 2010 · 2015

“Yo me la tengo que jugar en cada tercio”


entrevista de archivo © Silvia Calado (Madrid 2009)


Aurora fue quien tuvo la idea. “No vayas a hacer otro disco de esos modernos”, le dijo su mujer. Y cogió de lo alto de un armario una caja que guardaba grabaciones en vivo de más de una década de cante de Enrique Morente. De escoger lo mejor de esa caja sale ‘Morente Flamenco’, el primer disco en directo del cantaor granadino. Y siendo él de esos pocos artistas impredecibles de este género, está garantizado que “esas versiones que hay en el disco son únicas”. En esa sintética antología hay tangos, soleares, granaínas, fandangos, recuerdos a maestros como Matrona y Sernita, las guitarras imperecederas de los Habichuela, la especial musicalidad de Riqueni, el brío de Cerreduela… Pero, ante todo, hay riesgo morentiano. Y, claro, de ahí que no falte una creación de estudio… la nana que los niños le cantan a las madres.

La conversación comienza por la grabadora que llevo, un diminuto mp3 que a Enrique le parece una maravilla, “parece un mechero”. Le cuento que es muy cómodo volcar los archivos de audio al ordenador y olvidarse de las cintas de casete, que ocupaban espacio, se enganchaban… “Sí, sí, pero yo me fiaba más de la cinta, rebobinabas, comprobabas que estaba y ya está”. Y justo eso nos lleva a meternos de lleno en lo que nos ocupa, el primer disco en directo del cantaor granadino, ‘Morente Flamenco’. En el libreto del disco se ha tenido el detalle de indicar en los créditos de cada cante, además de dónde y cuándo fue grabado, el soporte de registro: cuatro pistas, revox, casete…

Enrique Morente. Foto © Danielmpantiga.com
Enrique Morente. Foto © Danielmpantiga.com

 

¿Cómo decidiste que esas grabaciones resultaran ser un disco?

Estaban en una caja en lo alto de un armario y cuando a Aurora, mi mujer, le dije que tenía que hacer un disco para Universal, me contestó que no fuera a hacer otro disco modernos de esos que yo hago, sino que hiciera un disco bueno ya de una vez que estaba la cosa muy mal, jejeje. Y me recordó que ahí tenía unas cintas, que mirara a ver… Aparecieron cosas de diversos momentos, aunque no las he puesto todas, sólo algunas. Así se ha confeccionado el disco.

¿Cuál fue el criterio de selección?

Está seleccionado en una línea de cante flamenco tradicional, como una pequeña antología. Y tiene cantes que hacía tiempo que no se grababan.

Aunque ya eres maestro para los jóvenes, aún te sigues acordando de los tuyos, con dos referencias muy claras: Pepe de la Matrona y Sernita de Jerez.

Este disco es una consecuencia de todo el cante que yo le he escuchado a los anteriores. Hoy en día tenemos todo el archivo del cante flamenco grabado y digitalizado, todos los discos de pizarra y de vinilo están pasados a CD y están a disposición de cualquier joven que quiera aprender los cantes. Sin embargo, como entonces no teníamos ni tocadiscos, todos estos cantes yo los aprendí de viva voz, de ellos mismos y en directo trabajando, por las noches en las fiestas…

Con Pepe de la Matrona llegaste a tener una vivencia muy cercana…

Sí, sí, muy amistosa, de gran amistad y de gran aprecio, siempre con disposición de aprender.

Los guitarristas que te acompañan son muy diferentes. ¿Te lleva cada uno a cantar de una manera?

Claro, claro. Canto con Juan y con Pepe Habichuela, que son hermanos, dos extraordinarias guitarras. Como cada persona es un mundo, con cada uno canto de una manera. Y luego está Rafael Riqueni, que se levanta por la mañana con los pelos de punta y es un guitarrista genial. Con él canto de otra manera. Ahí tengo cantes de lobo hambriento, jejeje. Lo que me salva es la guitarra de Rafael, que es extraordinaria.

Junto a Pepe llevas recorriendo camino desde siempre…

Con Pepe son muchos años de encuentros, de trabajo y somos como familia. Y ya tocando y cantando, pocos ensayos nos hacen falta.

Y está también David Cerreduela, sello Cañorroto…

Es un sonido distinto, como es el sonido del flamenco de Madrid, más universal. Toca extraordinariamente el Davicillo, con un brío y con una energía extraordinarios… y acordándose de Paco de Lucía.

En tus directos, siempre se aprecia un factor sorpresa, de riesgo… ¿crees que ese punto está captado en el disco?

Sí, esas versiones que hay en el disco son únicas. No digo yo que sean ni buenas ni malas, pero son únicas.

Yo quiero desmitificar esa idea de que el flamenco auténtico está en el cuarto de los cabales

Sin embargo, lo más habitual en el flamenco es el cantaor que interpreta el canon…

Yo eso lo respeto y lo admiro. Además, yo he estudiado cómo son los cantes. Pero yo los cantes los hago como me salen, no sigo las reglas esas de hacer el cante como es o como se dice que es. Hay que respetar al que lo haga así, pero yo me la tengo que jugar en cada tercio si no, prefiero el desastre. Si canto cinco letras y me salen tres malas pero dos muy buenas es genial… dentro de lo que yo hago. Bueno, merecen respeto todas las formas de hacer música, la mía es la que tengo, no tengo otra y no tiene ningún mérito.

Algunas de esas grabaciones están hechas en espacios tan singulares como El Bañuelo de Granada. ¿Cómo se canta ahí?

Sí, en ese baño árabe canto con Riqueni. Ese día llegó muy temprano por la mañana y a mí me extrañó porque todos los días teníamos que ir a buscarlo al hotel. No sé siquiera si se había acostado. Y sacó la guitarra en El Bañuelo, que es un baño árabe de la Carrera del Darro. Allí no se suele cantar, pero le pedí permiso al Patronato porque empecé a grabar allí una cosa sobre Picasso en imagen, que no la he continuado todavía. Empiezo muchos proyectos, pero luego se me quedan estancados… Digo que ya los terminaré, que ya los continuaré y este todavía lo tengo parado. Parte del sonido fue con Rafael en el baño árabe y la imagen está comenzada… es un corto que empecé, o medio no corto, yo qué sé. Los demás son festivales más normales, actuaciones en teatros o auditorios.

¿Qué sensaciones o vivencias guardan esos cantes?

Sensaciones son múltiples siempre las que están detrás de una grabación. Estás grabando y pasan todos los días cosas. Y se te mete el ladrido del perro y a ver qué haces.

¿De tu perro?

¿El mío? El mío está de la voz últimamente genial, jejeje. Yo, realmente, al perro lo contraté para un tema y grabé una bulería de broma que nunca la he sacado y canta el perro ahí ¡más bien! Si lo saco, os paso una copia. Cuando se lo he puesto a algún amigo han mirado alrededor preguntando que dónde estaba el perro. Y les he dicho, no, no, ¡si es un cantaor más!

Enrique Morente. Foto © Danielmpantiga.com
Enrique Morente. Foto © Danielmpantiga.com

¿Qué diferencia va a encontrar quien escuche el disco entre el Enrique Morente del directo y el del estudio?

Soy el mismo, pero vestido de otra manera, con diferente peinado. La expresión del directo no la tiene el estudio, tiene otra garra, otra cosilla. El trabajo de estudio nunca debemos despreciarlo porque las mejores obras están grabadas en el estudio, los mejores trabajos de la historia del flamenco están hechos en estudio. Un estudio no es para repetir, debes llevar el trabajo hecho porque si empiezas a repetir demasiado pensando que va a acabar saliendo como tú piensas, no te sale nunca. En el estudio tienes la música ahí metida en las orejas, en el sentío. Sin embargo, en la actuación en directo es aquí te pillo, aquí te mato.

¿Por qué apenas se editan discos de flamenco en directo?

Se hace menos porque, claro, da un poco de miedo. Los defectos salen a montones.

Y, sin embargo, siempre se dice que es una música de improvisación, del vivo.

No. Yo quiero desmitificar esa idea de que el flamenco auténtico está en el cuarto de los cabales. Hay cierta parte de verdad en eso, pero el estudio te permite la creación, te permite la afinación, la creatividad…

Enrique Morente en el teatro Saddler's Wells, Londres. Foto © Danielmpantiga.com
Enrique Morente en el teatro Saddler’s Wells, Londres. Foto © Danielmpantiga.com

De hecho, en el disco no te has quedado con la espinita de no sacar una creación nueva: ‘Nana de oriente’.

Claro. ‘Nana de oriente’ es el único tema de este disco que es creación total en el estudio. Y había otro tema de directo que no he puesto en el disco, pero sí que está en iTunes para comprar por Internet. Es un tema que tiene mucha garra del directo, se ve muy clara la diferencia entre el cante en directo y el cante en el estudio. Sin embargo, lo he quitado del disco porque no es un cante clásico. Aunque va en tiempo de soleá, es una inspiración sobre el ‘Aleluya’ de Leonard Cohen de mi álbum ‘Omega’. No es un cante flamenco, vamos, pero está cantado con mucha garra.

La nana es especial por el tema, por quienes cantan contigo…

Es un tema especial porque los niños le cantan la nana a la madre, no la madre a los niños. Y trata sobre la soledad de los niños, unos por una razón y otros por otra. Unos por los aparcamientos hoy necesarios; no hay más remedio porque las madres tienen que salir a trabajar. Y también por otra series de sufrimientos que no voy a citar por no ser demagógico con el tema. Es un juego sobre el canto de las madres, sobre la palabra ‘mare’ con la mar, con el mare nostrum, con las olas, con la mamma italiana que es igual en el mundo árabe y aquí en muchos pueblos nuestros. Bueno, una idea algo surrealista. Lo importante es que cantan los niños con mucha ingenuidad y mucha inocencia… como únicamente pueden cantar los niños.

Quisiste llamarla ‘Nana de Guerra’, ¿no?

Sí, tenía ese título pero me parecía demagógico y oportunista y no lo puse. Se llama ‘Nana de Oriente’.

Aunque tiene ese punto de denuncia del ‘Guernirak’ que abre el disco anterior ‘Pablo de Málaga’.

Inevitablemente. Luego me dicen en Granada que soy un rojo asqueroso y no quiero, jejeje, que luego tengo que regresar a casa y al barrio.

Ahí volvemos a escuchar un poquito la voz de tu hija Soleá…

De Soleá, de Estrella, de los niños de Estrella, que son mis nietos, y otros niños del Polígono. Son encantadores, lo pasé con ellos genial. Y ahora me han entrado muchas ganas de hacer cosas con niños. Yo hice hace mucho tiempo una cosa para niños en una gira por Francia. Y el concepto del concierto lo había organizado un guitarrista amigo mío, como una antología severa y seria, con la soleá de Tío Manuel el del Zapato Cojo, la familia de los no sé qué, los Caganchos de Barcelona… Los niños se quedaban dormidos, pobrecitos. Eran niños de muchos colegios que iban a un auditorio por la mañana. Así que dije que cambiáramos el repertorio, que nos iban a empezar a tirar los chicles. Les fui cambiando el repertorio, con jaleos, villancicos, cosas muy sencillas con las que ellos podían tocar las palmas y divertirse. Al final, parecía yo el ídolo de los niños de Francia. El último día les canté por martinete… y ya también les gustaba.

¿Y Soleá va a seguir cantando?

Canta bien, ¿verdad? Dice que está deseando, que si… Pues venga, canta, le digo. Y me temo que éramos pocos y parió el gato. Tiene una voz chiquitita pero con buena afinación. Y no sé lo que hará porque ha terminado la carrera de Hispánicas… Aunque creo que le gusta más cantar. Además, la casa de discos está deseando. Y si quiere, yo la voy a ayudar y voy a estar con ella siempre, tire por dónde tire.

Hablando de cantaores jóvenes, ¿cómo es que siendo maestro y veterano sigue siendo el más revolucionario? ¿No parece que están un poco cohibidos los nuevos cantaores?

Hay gente joven haciendo cosas y cosas muy bien hechas. Pitingo a mí me gusta lo que hace, por ejemplo. Y es un cantaor bueno que en su primer disco hizo cosas muy buenas de flamenco clásico. Y en la guitarra no hablemos. En baile está el loco maravilloso de Israel Galván y mucha gente. Hay gente que está intentando avanzar, lo que pasa es que no es fácil, todo tiene sus ciclos, se tienen que parar un poco, tienen que aprender y entender los cantes para luego hacer lo que quieran. No pueden hacer la trampa antes de aprender a jugar. Entonces están con el nos atrevemos, no, sí, voy… si voy de pureta, chungo; si voy de Enrique Morente, peor.

Yo creo que en el flamenco hay que procurar sacar la personalidad de uno y ser sincero con uno mismo

Yo creo que hay que procurar sacar la personalidad de uno, no ser un mero imitador de los demás, ser sincero con uno mismo y cantar lo que se considere oportuno y lo que se tenga ilusión de cantar en cada momento. Todo tiende a estandarizarse, con los CD y con la música grabada se parecen mucho unos a otros. Y en el flamenco es más preocupante que en otros géneros. Lo que sí recomiendo, por supuesto, es no tener miedo a hacer música. Que no tengan miedo con los atrevimientos, pero que los atrevimientos no se hagan ni para ser más interesante ni para ver si se triunfa más, aunque todo esto dicho entre comillas, pues es lícito. Claro que es lícito que un chico o una chica joven pretenda ser más interesante y quiera triunfar. Pero que el primer móvil y el fondo de la cuestión sea hacer arte, hacer música. Yo lo veo así, pero tampoco soy quien para decirle a nadie cómo tiene que hacer las cosas. El tema es delicado y en arte más.

Seguro que a los jóvenes les gusta escuchar tus consejos…

Sí, hombre, está bien hablarles así. Yo soy amigo de todos ellos, de Arcángel, de Pitingo, de Poveda, de Duquende, de Joselito de Lebrija, de todos. Hay una cantera muy buena, son muy buenos cantaores… ¡Y las cantaoras, como nos descuidemos, nos echan de España!

Hace unos días emitieron en televisión el documental ‘Tiempo de Leyenda’ y cuando vi a Camarón con el mono rojo de obrero y el micro en la mano, pensé que hoy estábamos muy antiguos…

Camarón se las traía, el tío.

¿Y qué será lo próximo de Enrique Morente?

¡Si no he terminado con este todavía! Hay cosas, hay proyectos… unos dieciocho o veinte. No sé cuál de ellos abordamos. Lo mismo hablo de uno y luego hago otro, no lo sé. De lo que tengo ganas es de que Estrella grabe ya, es importante que se ponga las pilas. Ahora mismo la voy a llamar…

Enrique Morente con Israel Galván en la grabación de los audiovisuales de "Arena" Foto © Danielmpantiga.com
Enrique Morente con Israel Galván en la grabación de los audiovisuales de “Arena” Foto © Danielmpantiga.com
Visita Flamencoymas.com: Tienda online de flamencoFlamencoymas.com -Tienda online de Flamenco